sábado, 13 de junio de 2009

eSte es el bUzon 5,2....

eL punto era, que parecía tan irreal que nadie iba a creerle, lo acusarían de haber perdido el juicio, y el se consideraba bastante cuidadoso y ordenado, en fin el día se hizo noche y la noche pa beber, así que dicho lo anterior levanto el codo más que la mano, lo suficiente como para armarse de valor ficticio y gritar en medio del convivio:

"mEnsajes sUbliminales mientras esperas que te contesten el teléfono"

pObre sEr, no sabia lo que le esperaría al siguiente día, lo martirizaron, lo impacientaron hasta que lo desesperaron y entonces dijo --pOrque esperamos hasta que nos manda al buzón para colgar-- pensamos un momento, y un escalofrío recorrió nuestro cuerpo --pOrque mienras esperas, el tono de llamando emite un sonido que el cerebro reconoce como placentero solo si escuchamos una vos y nos conduce por una espera aparentemente tranquila, pero con cada pulso nuestra ansiedad crece y cuando escuchamos algo que creemos ser una voz nuestro cuerpo lanza una pequeña dosis de dopamina, por lo tanto nuestra ansiedad se normaliza y nos produce satisfacción; colgamos, y nuestra necesidad de dopamina nos obliga a volver a marcar para esperar nuevamente a que nuestra buena amiga haga presencia en tu cabeza. eL silencio fue casi total, pero como es de costumbre, preferimos sentirnos seguros que enfrentar la realidad, nos reímos de el a más no poder, retomamos nuestras actividades sin evitar hacer comentarios poco graciosos, pasaban de las 16:40 y nos preparábamos para concluir nuestro día de trabajo, de pronto se asoman dos personas y preguntan por el loco de los mensajes subliminales, instintivamente lo señalé sin prestar mucha atención, se acercaron y le dieron un disparo en la cabeza, se voltearon hacia mi y tranquilamente me dijeron --gRacias--