lunes, 6 de noviembre de 2017
Encontrarse con uno mismo no es coincidencia,
siempre lo evitarás y huirás a tu zona de confort;
pero cuando reúnes valor y haces frente a tu verdad,
puede ser lo más aterrador que puedes enfrentar;
muchos no sobreviven a esa noche larga y obscura,
sí; siempre suele ser de noche;
cuando nadie te ve, cuando nadie te juzga,
cuando tu ser muta y se libera de la máscara social,
cuando el instinto animal es tu guía,
ese segundo de calma que antecede a las horas obscuras,
la fatal caída por el precipicio de la verdad.
cuando te topas con tu esencia se mueren los dioses y demonios,
y renace el Ser, consciente y pensante,
que fluye; es decir: que Acepta y Avanzar.
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