El poeta exclamó:
--Para mí no existe alegría ni felicidad, la melancolía y la tristeza me han acompañado al nacer, agobiado por enfermedades, más que nada he tenido que sobrevivir, acostumbrado al dolor y la frustración; poco a poco se volvió parte de mi Ser. Para las personas como yo; el despertar no significa una oportunidad, un comienzo y no representa felicidad; cada despertar es un fracaso para la muerte es más ansiedad por esperar eso que nos han negado, que nos han prometido y nos huye de la misma manera le huyen los vivos.
Y sabe que es lo más absurdo de esto --agregó el poeta.
Que a pesar de lo miserable que puede llegar la existencia de alguno de nosotros; no tenemos el valor para dar el paso final.