Y vas a herirte cuantas veces sean necesarias
hasta que tu cuerpo aprenda a no sangrar cuando le hieren;
Pero aún hay espacio para más dolor,
noes suficiente para quebrarte esta vez,
hay tanto dolor en tu vida, en tu cuerpo, en tu mente y en tu Ser,
que de pronto lo comienzas a disfrutar
al punto que lo extrañas si no se hace presente.
Soy adicto a la autodestrucción, al vicio, no importa cual,
en cuanto sea llegar al extremo y tocar fondo voy por él.
No conozco límites cuando me propongo algo,
bueno o malo no conozco la diferencia;
no creo en los imposibles pero si en las utopías;
la felicidad es un letargo pasajero de una o dos veces por día
en cuanto a la melancolía, la tristeza y la desdicha
que acompañan el día a día,
son constantes necesarias para no morir de felicidad;
Y si por esta forma de pensar me costase la vida;